Una vez superada la prueba en aguas nacionales, Raga se planteó llegar más lejos y luego de analizar la geografía fijó su mirada hacia el extremo oriente de las aguas territoriales venezolanas; planificando así su segundo proyecto: Venezuela – Trinidad. Punto de partida: la zona este de la Península de Paria en el Estado Sucre. Destino: la localidad de Punta de Teteron Bay, en la isla de Trinidad.

Este cruce presentó varias dificultades con las cuales no contaron al hacer la planificación. Condiciones climáticas inesperadas como un mar picado que obligó a cambiar la hora y varias veces el lugar de partida; posteriormente, las titánicas corrientes de la Boca del Dragón, donde convergen la corriente del imponente Río Orinoco y la fuerza del Mar Caribe; y por último, el cansancio y la oscuridad de la noche, convirtieron esta travesía en una verdadera odisea para Raga, dificultándole el nado y obligándole a nadar más.

No obstante, el atleta, además una preparación física y psicológica de alto nivel; una fuerte voluntad, su conocimiento de la zona y de las corrientes; contó con un importante factor humano, el apoyo y entusiasmo de su equipo y de los pescadores de la zona quienes, lo acompañaron y ayudaron a superar los momentos de angustia y flaqueza en un mar oscuro, profundo y confuso.

Este venezolano completó con éxito el recorrido el 12 de septiembre de 2003, en un tiempo de 10 horas y 40 minutos, después de haber nadado 32 kilómetros o 17 millas náuticas -aproximadamente 8 kilómetros más de lo que había estipulado.

Una vez más, Raga demostró que está en pleno equilibrio con la naturaleza, que los límites los ponemos nosotros mismos y que nunca hay que perder la fe.
Definitivamente su bitácora atlética nos llevará a coleccionar nuevos méritos con el sello de la calidad nacional. ¡Éxito!